PULSO LIBRE
SINOPSIS
Un cuerpo, un cuadrilátero, una respiración que no se oye, pero retumba. “Pulso Libre” es el escenario de un combate íntimo, donde el flamenco se despoja de todo adorno para revelar su núcleo más crudo: el pulso que arde bajo la piel.
Eduardo Guerrero convierte el ring de boxeo en un altar de resistencia. Allí, su danza no busca el aplauso: busca sobrevivirse. Cada paso, cada giro, cada sacudida del cuerpo es un golpe sin destinatario, un grito que no se lanza, pero atraviesa. Acompañado por dos voces y una guitarra, se sumerge en un diálogo feroz con el compás, en una lucha sin cuartel entre el instinto y el silencio.
Este no es un espectáculo de formas. Es un trance. Una entrega salvaje y precisa donde lo ancestral late en libertad, y la tradición ya no pesa: vibra, arde, se transforma. “Pulso Libre” es la danza como combate, el flamenco como resistencia y el cuerpo como campo de batalla. Un ritual sin concesiones donde se baila para no caer.
ELENCO
Baile: Eduardo Guerrero
Cante: Naike Ponce y Jesús Corbacho
Guitarra: Víctor Franco
FICHA ARTÍSTICA
Dirección: Eduardo Guerrero
Coreografía: Eduardo Guerrero
Dirección musical: Javier Ibáñez
Músicas y letras: Javier Ibáñez y letras populares
Diseño de sonido: Félix Vázquez
Diseño de iluminación: Rafael Gómez
Vestuario: Estilismo de vestuario Eduardo Guerrero & Paloma de Alba
Calzado: Begoña Cervera
Fotografía: Lucrecia Díaz, Ricardo Arranz, Noelia Velaor
Coordinación artística: Santiago Jiménez
Producción ejecutiva, management y distribución: EG Art Performance Production, S.L.Idea original: Eduardo Guerrero
Estreno en la Bienal Flamenco Madrid 2025
COLABORAN
Junta de Andalucía, Agencia Andaluza de Instituciones Culturales
Teatro Buero Vallejo, Alcorcón
Centro Municipal de Arte Flamenco Merced, Cádiz
Teatro Villamarta, Cádiz
PRENSA
Agencia mundial de la prensa, Teresa Fernández Herrera, 1 junio 2025
Pulso Libre: Bailar en un cuadrilátero
Eduardo ya desprovisto de su cobertura, surgió en amplio calzón azul de boxeo, con el cuerpo para ejecutar en plena libertad, sin límite alguno cualquier movimiento como expresión de su arte, tan flamenco y tan diferente a cualquier otra expresión de baile flamenco. Eduardo ha ido construyendo un modo de bailar propio, identificativo, único, a años luz del flamenco más tradicional, pero siempre rotundamente flamenco, rotundamente técnico, rotundamente con duende.








